jueves, 27 de junio de 2013

¿Cómo empezar a escribir? (Parte III)

Seguimos con esta sección para quienes comienzan su aventura en la escritura. Hoy trataremos algunos aspectos técnicos que ayudan a mejorar nuestro arte; una gran imaginación no es suficiente para escribir, necesitamos desarrollar otras habilidades para que nuestras obras sean de calidad. 





Conocer las estructuras literarias

La estructura de una obra literaria es la manera en que los hechos están ordenados, cada uno de los géneros literarios tiene diversas formas de estructuras, lo interesante es conocerlas todas y escribir con ellas.  La estructura más conocida es la lineal, ya que los sucesos tienen una disposición cronológica, aunque existen otros tipos de estructuras.
Es recomendable estudiar un poco sobre las características de las estructuras literarias antes de comenzar a escribir. Generalmente se recomienda estudiar los distintos tipos de estructuras literarias en  libros de teoría, pero creo que leer obras literarias es la mejor forma de aprender a escribir, es mucho más efectivo leer Drácula de Bram Stoker para comprender la estructura epistolar que simplemente leer una definición de enciclopedia.




Crear un buen personaje

Hay mucha teoría que intenta explicar la creación de los personajes en las obras literarias, aunque estoy convencido de que la grandeza de un personaje depende de la imaginación de su autor.
En unos cuantos párrafos no lograré abarcar lo necesario para la creación de personajes, solamente mencionaré algunos aspectos con la promesa de ahondar en este tema en futuras publicaciones.
Un buen escritor es capaz de dar vida a buenos personajes, ya que podemos tener la mejor historia por contar, una estructura maravillosa y una ortografía estupenda, pero si nuestra obra carece de buenos personajes entonces nuestra obra no logrará transmitir emociones con nadie.
Cuando hablo de un buen personaje no me refiero a un personaje que no sea capaz de realizar malas acciones, sino a un personaje que no cuenta con la capacidad de conectar con el lector, un buen conjunto de personajes permite que el lector se interese en todo momento por nuestra obra. Por gracia o por desgracia, los personajes son muy necios, a veces sus acciones escapan de nuestro entendimiento, existe un momento en que los personajes escriben su propia historia y se niegan a realizar las acciones que nosotros les ordenamos, aprende a escuchar a tus personajes. Una vez creados, los personajes pueden actuar por sí mismos, ¡son más irreverentes de lo que se cree!





Selecciona un ambiente idóneo

Ubicar a nuestra historia en un ambiente adecuado sirve para que el lector se sumerja en la atmósfera que queremos exponer, ¿te imaginas el Cantar de mio Cid desarrollándose en Egipto o a Sherlock Holmes descubriendo misterios en tu colonia?, yo tampoco.
Cuando termines de escribir, lee tu texto y pregúntate: ¿me siento envuelto por el espacio que se me presenta?: ¡Elegir un ambiente que sea coherente con nuestra historia facilita la conexión de emociones con nuestros lectores, piensa muy bien en los escenarios si no quieres que tu obra parezca descontextualizada.






Juega con el tiempo

Modificar el tiempo es algo común en las obras contemporáneas, experimentar con el flujo del tiempo enriquece nuestros escritos; atrás quedaron las épocas en que el tiempo transcurría en una sola dirección, el tiempo era como una gran estatua que pocos se atrevían a hacerlo  maleable.
Podemos usar el tiempo para causar sorpresa en nuestros lectores, para desorientar un poco, aunque tampoco abuses. Un excesivo uso de cambios de tiempo puede confundir demasiado al lector y puedes provocar desinterés en el mismo. Aprende a ser mesurado  y usar las permutaciones del tiempo a tu favor.





Investiga sobre el tema


Asumo que ya tienes un tema definido sobre el cual escribir, pero ¿conoces lo suficiente ese tema? Por ejemplo, si tienes la intención de escribir una historia que ocurrió hace 50 años no lo hagas sin fundamentos, está bien que utilices tu imaginación, pero puede que alguien más docto en el tema se sienta ofendido cuando se percate sobre tu falta de conocimiento acerca de lo que escribes. Entiendo que el propósito de escribir no es ofender, lo que se busca es dar nuestro punto de vista sobre algún tema en específico, aunque si queremos escribir una obra sobre el estilo de vida de los carniceros sin ser carniceros, lo más probable es que nuestro texto este plagado de prejuicios y especulaciones, nos ganaremos la enemistad de muchos carniceros.







No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguimiento