No son pocos los escritores que se posan ante una hoja en blanco mientras sus ideas salen a dar un paseo. Pienso que esto ocurre, cuando menos, una vez en la vida de cualquier escritor, pero lo peor es que la falta de ideas puede durar incluso meses.
Creo que en muchas ocasiones el problema no es la falta de un tema sobre el cual escribir, sino que no somos capaces de elegir un tema entre veinte más que también queremos escribir.
A los principiantes puede ocurrirles muy a menudo, tienen unas ganas inmensas de escribir, pero no saben que escribir.
Aquí daré algunos consejos que podrían sernos útiles para elegir un tema para escribir.
¿Qué quieres escribir?
Un gran paso es seleccionar lo que vamos a escribir. Podemos escribir un cuento, un ensayo, un poema, una entrada para el blog o incluso animarnos a escribir una novela.
Una vez seleccionado nuestro tipo de escrito tendremos una idea de la extensión del texto y de los temas que podríamos tratar con el mismo.
Recuerda algún evento importante en tu vida
Un escritor sin recuerdos es un caso pérdido. Si viviste una gran experiencia pero no eres capaz de memorarla, quiere decir que no prestas atención ni a los momentos importantes en tu vida.
Los recuerdos son el manantial de las obras de un escritor, tal vez a tus 23 años no sea una buena idea escribir unas memorias sobre tu vida, pero algún pasaje de tu existencia siempre es valioso como tema de escritura. Es cierto que los escritores inventan nuevas historias, pero los recuerdos casi siempre están presentes en sus escritos. Escribir un diario puede reforzar nuestra habilidad para recordar.
Haz una prueba, intenta recordar lo que hiciste el día de ayer y escribe sobre eso. Te sorprenderás al sentir como las palabras fluyen por tu mente.
Lee
Esto no es una recomendación, es una obligación para todo buen escritor. Hay casos excepcionales de personas que escriben más libros de los que han leído, pero de ninguna forma son eruditos.
Leer ayuda a incrementar nuestro vocabulario, lo cual es indispensable para no caer en la monotonía y en el desgaste de una misma palabra. Leer también ayuda a conocer temas sobre los que nunca de nos hubiera ocurrido escribir.
Si no lees tu arte quedará limitado a muy pocas expresiones, el símil es un bailarín que solo conoce un paso de baile.

Selecciona una palabra cualquiera
Esta técnica de escritura es muy eficaz. Puedes utilizar un diccionario para buscar palabras al azar: sol, casa, silla, etc. Después imagina algo sobre esa palabra, trata de inventar una historia alrededor de ella, describela, dale propiedades únicas.
Otra opción es mirar una foto o alguna pintura y que intentes narrar una situación sobre ella.
Cualquier cosa puede ser un buen tema
Muchas veces queremos escribir la historia más impresionante, dejando a un lado las historias "banales". La realidad es que ninguna historia es banal, todo puede ser escrito, cualquier situación merece ser plasmada en una obra literaria. La genialidad de un libro surge de la capacidad del autor para narrar una situación y lograr una conexión con el lector. ¿Antier fuiste a comprar naranjas al mercado?, esa podría ser la trama un futuro libro a ser premiado.
Autor: Iván García.





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